Si has llegado hasta aquí, es porque te preocupa lo mismo que a cualquiera con una web: que tu WordPress se infecte con malware y acabe mostrando anuncios raros, redirecciones extrañas o, peor, que deje de funcionar.
Por suerte, hay una forma bastante sencilla de subir el nivel de defensa sin volverte técnico: usar los mejores plugins para proteger WordPress del malware.