¿Te ha pasado que entras en una web y tarda tanto en cargar que te vas antes de ver nada? A veces no es por tu conexión. Es porque la web está haciendo “demasiado trabajo” cada vez que alguien entra.
Aquí es donde entra la caché web. Piensa en ella como una especie de memoria rápida: en vez de preparar todo desde cero en cada visita, la web guarda partes ya listas y las reutiliza cuando puede. Es como cuando dejas la mesa puesta antes de cenar y luego todo va más fluido.
¿Te ha pasado que quieres que un botón abra un menú, que aparezca un mensaje o que un formulario avise si falta un campo? jQuery es como una caja de herramientas que te deja hacer eso con menos esfuerzo y con una forma de escribir bastante clara.